- Desde la asociación se reclama mayor autonomía local y reconocer a loos ayuntamientos como actores clave.
Este pasado verano, España se ha enfrentado a una grave ola de incendios forestales que han calcinado miles de hectáreas y han puesto en riesgo a numerosos pequeños municipios de zonas rurales y de montaña. Estos sucesos han evidenciado, una vez más, la necesidad de fortalecer las políticas de prevención, gestión forestal y desarrollo socioeconómico sostenible en los territorios de montaña.
Desde EsMontañas, a través del Grupo de Desarrollo Socioeconómico, consideran que es urgente articular medidas concretas que favorezcan no solo la prevención de incendios, sino también la revitalización económica y social de los pueblos de montaña.
Todos ellos coinciden en señalar que la falta de agilidad administrativa, la escasa autonomía municipal y la insuficiencia de recursos dificultan la gestión efectiva del territorio. Es imprescindible, señalan, reconocer el papel que juegan los ayuntamientos como actores clave, dotándolos de competencias y medios adecuados para actuar con rapidez y conocimiento del terreno.
Asimismo, resulta esencial promover el aprovechamiento sostenible de los recursos forestales, la mejora de las infraestructuras de acceso, el impulso al empleo rural vinculado al monte y la recuperación de prácticas tradicionales como el pastoreo extensivo. Estas acciones, además de prevenir incendios, contribuyen a mantener vivos los ecosistemas y las comunidades que los habitan.

Por todo ello, EsMontañas presenta el Decálogo de Propuestas para la Prevención de Incendios y el Desarrollo Socioeconómico de las Zonas de Montaña, con el objetivo de orientar las acciones de las distintas administraciones públicas y agentes implicados.
DECÁLOGO DE PROPUESTAS
- Autonomía municipal en la getión forestal.
Conceder a los ayuntamientos mayor capacidad de decisión en la gestión de montes, roturaciones, concentraciones parcelarias y cambios de uso del suelo, agilizando los trámites y evitando demoras innecesarias.
- Aprovechamiento sostenible de la madera.
Planificar la extracción forestal de forma que se garantice la prevención de incendios y la resiliencia de los bosques, vinculando la actividad extractora a la reparación de caminos y vías afectadas.
- Fondos de mejora forestal.
Impulsar mecanismos financieros estables, como los fondos de mejora existentes en algunas provincias, para costear trabajos de mantenimiento y conservación del monte.
- Infraestructuras de acceso y mantenimiento.
Priorizar la apertura, planificación y mantenimiento de caminos forestales, con la participación directa de los municipios y el apoyo económico de diputaciones y gobiernos autonómicos.
- Retenes profesionales durante todo el año.
Establecer equipos de prevención y vigilancia que trabajen en invierno en labores de mantenimiento, con contratación estable y garantizando condiciones laborales dignas.
- Fomento del pastoreo y la ganadería extensiva.
Facilitar el acceso a zonas de monte de utilidad pública de los rebaños (vacas, ovejas y cabras) y reconocer su papel como herramienta de gestión forestal y prevención de incendios.
- Rebaños municipales y escuelas de pastores.
Crear programas de apoyo a la ganadería extensiva mediante ayudas provinciales y autonómicas, impulsando rebaños municipales y la formación de nuevos pastores.
- Pago por servicios ecosistémicos.
Reconocer económicamente el valor ambiental del pastoreo extensivo y de las prácticas agroforestales sostenibles mediante un sistema de compensaciones públicas.
- Anillos verdes de protección.
Promover la creación y mantenimiento de cinturones verdes en torno a los pueblos que actúen como una barrera de protección, reduciendo la continuidad del combustible forestal y, por lo tanto, minimizando el riesgo, y generando espacios naturales de uso social.
- Planes municipales de prevención.
Elaborar mapas de riesgo, protocolos de emergencia y mantenimiento anual de bocas de incendio, además de subvencionar la adquisición de mangueras y bate fuegos en municipios de montaña con alto riesgo.


