esMontañas insiste que la prevención pasa necesariamente por un nuevo modelo de gestión forestal
La Asociación Española de Municipios de Montaña (esMontañas) quiere expresar su solidaridad con todas las personas y municipios que están sufriendo las consecuencias de los incendios forestales que, un verano más, afectan a distintos puntos de nuestro país. Un apoyo que hace extensivo a los efectivos de extinción, fuerzas y cuerpos de seguridad, personal de emergencias, voluntarios y a todas aquellas personas que trabajan sin descanso para proteger vidas, viviendas y nuestro patrimonio natural.
Cada incendio supone una tragedia para quienes viven en el territorio. Más allá de la superficie forestal afectada, los incendios destruyen proyectos de vida, explotaciones agrarias y ganaderas, patrimonio natural y cultural, además de poner en riesgo la seguridad de la población.
La repetición de estos grandes incendios confirma que nos enfrentamos a un escenario cada vez más complejo, condicionado por el cambio climático, pero también por décadas de abandono del medio rural y de políticas extractivas de sus recursos como agua, madera, energía limpia o materias primas, que han dejado los beneficios en otros territorios alejados de estas zonas. No se ha apoyado, suficientemente, una gestión permanente del territorio para mantener actividad económica y población.

Esta realidad exige reforzar las políticas de prevención y apostar por una gestión forestal adaptada a las características de cada territorio y construida junto a quienes viven y trabajan en él.
Desde esMontañas consideramos que esa gestión solo será realmente eficaz si cuenta con la participación activa de quienes viven y trabajan en estas zonas. Ganaderos, agricultores, selvicultores, propietarios forestales, ayuntamientos y el conjunto de la población local, que han sido históricamente, quienes han modelado estos paisajes y quienes mejor conocen sus recursos, sus riesgos y sus necesidades.
El presidente de esMontañas, Miguel Gracia, recuerda que «la mejor política de prevención frente a los grandes incendios es mantener vivos nuestros territorios. Allí donde hay actividad económica, personas viviendo y montes gestionados existe un paisaje más diverso y más resistente”.
Por ello, esMontañas considera imprescindible avanzar hacia un modelo que combine la conservación del patrimonio natural con el desarrollo económico de las zonas rurales y de montaña. La prevención no puede limitarse a actuar cuando llega el verano; se debe avanzar en un nuevo modelo de gestión forestal, que favorezca la actividad agroganadera y apoye el aprovechamiento sostenible de los recursos naturales y que genere oportunidades para fijar población. Los pueblos de montaña no pueden ser únicamente los primeros en sufrir las consecuencias de los incendios; deben ser también protagonistas en las decisiones sobre cómo gestionar sus montes. Incorporar su experiencia y conocimiento es una condición necesaria para construir territorios más resilientes frente a los incendios y frente a los efectos del cambio climático.
esMontañas reitera su llamamiento a las administraciones para impulsar nuevas políticas estables que favorezcan una gestión activa del territorio, basada en la colaboración entre administraciones, profesionales y población local. Solo así será posible reducir el riesgo de grandes incendios y garantizar el futuro de nuestros pueblos de montaña, cuya aportación ambiental, social y económica resulta esencial para el conjunto de la sociedad.


