esMontañas considera necesaria la elaboración de una normativa específica para evitar la despoblación en el mundo rural

El presidente de esMontañas, Francés Boya, participó en la jornada organizada por la Fundación Democracia y Gobierno Local en la Diputación Provincial de Huesca sobre despoblación rural, defendiendo la funcionalidad de los territorios, para que sean capaces de retener a la población con la generación de oportunidades para sus ciudadanos

La Asociación Española de Municipios de Montaña (esMontañas) participó el 11 de julio en la jornada de despoblación rural celebrada en la sede de la Diputación Provincial de Huesca, organizada por la Fundación Democracia y Gobierno Local, en la que participaron más de 150 personas entre ponentes y público. El objetivo de este foro era favorecer el encuentro e intercambio de administraciones provinciales y locales.

La jornada se desarrolló en varias mesas de debate, en las que se establecieron varias reivindicaciones con carácter urgente para evitar la despoblación de buena parte de los territorios rurales de España. En este sentido, los elementos comunes son la necesidad urgente de legislación y normativa específica, el trabajo coordinado y transversal y la implicación de quienes sustentan el medio rural a la hora de diseñar políticas.

El presidente de esMontañas, Francés Boya, participó en una mesa redonda junto con M.ª Rosario Cordero, presidenta de la Diputación de Cáceres, Mª de los Ángeles Armisén, presidenta de la Diputación de Palencia, Albert Batalla, alcalde de La Seu d’Urgell (Lleida) y Joaquín Alcalde, director de “El Hueco” (Soria), para hablar sobre la articulación del territorio y la mancomunación de servicios. Todos coincidieron en ensalzar el trabajo que se hace desde la administración local, sobre todo desde los municipios con una población más baja, para mantener los servicios públicos básicos con sus ciudadanos, y la necesidad de continuar trabajando en evitar que siga proliferando la despoblación de los pueblos más pequeños. Boya manifestaba que “desde el territorio se van construyendo herramientas que ayudan a que, precisamente el territorio sea funcional, y que sea capaz de retener la población, dando oportunidades a sus ciudadanos para evitar que abandonen sus pueblos”.

Por otro lado, Boya destacaba “la necesidad de buscar complicidades con las ciudades porque son las estructuras administrativas que acumulan más poder político y capacidad de influencia. Y, teniendo en cuenta, que algunos expertos afirman que de cara a 2050, el 80% de la población mundial vivirá en las ciudades”.